En el día del Trabajo:
PRESENCIA DIOCESANA EN MENCUÉ

 

 

Mencué, localidad que pertenece a la Línea Sur, al departamento de El Cuy, fue visitada por el Padre Obispo el pasado 1º de Mayo. Llegó desde Comillo cruzando el Cañadón Chileno y Laguna Blanca. Monseñor Maletti define a este comunidad como “llena de misterios y posibilidades”. Tiene como patrono a San José Obrero y ese fue otro de los motivos que inspiró al pastor de nuestra diócesis a celebrar allí el día del trabajo para pedir en una procesión y Santa Misa -muy concurridas por cierto- para que “el trabajo de quienes lo tienen sea más digno y dignificante y para que los desocupados puedan llegar a encontrar la dignidad del trabajo, para que puedan llevar también con dignidad el pan de cada día a sus hogares”.

Todos estuvieron presentes: gente de la zona rural, docentes, personal policial, responsables de la sala de primeros auxilios, de la organización del pueblo, pequeños comerciantes… absolutamente todos pidieron por el trabajo para que como señalaba Monseñor Maletti “sea cada vez más una expresión de querer completar y continuar al Gran Trabajador que es el mismo Dios que creó al mundo y que al séptimo día descansó y que nos dijo a todos: comerás el pan con el sudor de tu frente”.

Desde allí se pidió por toda la diócesis de Bariloche, por toda la provincia y por toda la Argentina para que no se pierda y se profundice cada vez más la cultura del trabajo, para que “sea esencial, como el aire mismo que respiramos, como el agua misma que bebemos,  el trabajo digno para cada persona” clamó nuestro Obispo.

El pastor de nuestra diócesis, nos recordó que “San José, el padre adoptivo de Jesús, era carpintero. Ese oficio se lo enseñó a su hijo. Durante treinta años Jesús fue creciendo en edad, sabiduría y gracia a la luz del trabajo humano que es algo muy dignificante”. No dudó tampoco en mencionar que en los parajes rurales y localidades de la Línea Sur hay muchos devotos de San Cayetano (patrono en nuestro país del pan y del trabajo) por lo que instó a pedir que por su intercesión “no nos falte el pan en nuestras mesas y el trabajo digno en nuestras manos”.