A 20 AÑOS DEL
SÍNODO DE VIEDMA

 

 

 

+ Fernando Carlos Maletti

Obispo de San Carlos de Bariloche

Río Negro

 

Queridos hermanas y hermanos, Sacerdotes, Religiosos/as y laicos de la Iglesia Particular de San Carlos de Bariloche:

 

El jueves 7 de abril se cumplieron los 20 años (1985-2005) de la Exhortación Post-Sinodal del Sínodo de Viedma, llevado adelante por el Obispo Miguel Esteban Hesayne con el Pueblo de Dios de Río Negro: “Para Anunciar a Jesucristo”.

 

El mismo día en este 2005, hemos celebrado en nuestra Iglesia Catedral N. S. del Nahuel Huapi los solemnes funerales por el eterno descanso de S.S. Juan Pablo II quien, se había hecho presente en Viedma-Río Negro con su mensaje a la Patagonia hace 18 años (en 1987), también un 7 de Abril.

 

Los Obispos actuales de Río Negro no queremos que pase por alto el gran acontecimiento del vigésimo aniversario de la Exhortación Post-Sinodal (el librito verde), por ello hemos acordado que, el día anterior a la fiesta de la Virgen Misionera de Río Negro, nos juntemos las tres diócesis (Alto Valle, Viedma y San Carlos de Bariloche) en Gral. Conesa (Río Negro), sede del Santuario de la Virgen. Es decir, el día sábado 8 de octubre, víspera de la Fiesta de María de los Rionegrinos. Además, Mons. Hesayne se comprometió a acompañar esta jornada de reflexión.

 

También acordamos que cada una de las Iglesias particulares celebrara o se preparara a su modo.

 

En tal sentido me reuní con los Sacerdotes de la Diócesis que vivieron el Sínodo (P. Juvenal Currulef, P. Juan Angel Dieuzeide y P. Pascual Bernik C.M.F.) el pasado 20 de diciembre, de allí anoto algunas reflexiones que me parecen importantes:

1.- La Exhotación Post-Sinodal sale a luz a los 10 años de la “Evangelii Nuntiandi”: La Iglesia existe para evangelizar.

2.- La memoria de los XX años de la Exhortación Post-Sinodal, deberá ser “activa”, no un simple recuerdo de algo pasado y menos aún como algo que ya fue. Es importante seguir rescatando el “tipo o estilo de Iglesia” del Vaticano II que el Sínodo Rionegrino profundizó en 1983/1984 (hasta el 7 de abril de 1985, Pascua de ese año)

3.- Entre otros, las figuras sacerdotales del Sínodo, junto a algunos laicos, fueron, el Padre Enrique Barbudo (Marianista) y el + P. Bengoechea (que luego fue Vicario General en la Diócesis de Alto Valle).

4.- El eje Pastoral del Sínodo fue la Parroquia. La conciencia parroquial fue muy trabajada.

5.- Los encuentros de Sacerdotes (en el marco del Sínodo) fueron tres (en Las Grutas, en Bariloche, y en Roca). Se trabajó mucho el tema de la Iglesia Rionegrina.

6.- La división en tres Diócesis (1993), lógicamente, trajo sus acentos en cada una de ellas.

7.- En Bariloche hubo movimiento sinodal en varios lugares y ámbitos, entre ellos: V. de las Nieves, Ñireco, Grupos de gente Jóven, la Línea Sur, El Bolsón, etc…

8.- La Exhortación Post-Sinodal y mucho material que quedó escrito, lo trabajamos los Sacerdotes y Religiosos/as de la actual Diócesis de San Carlos de Bariloche en dos jornadas celebradas en Villa Mascardi, en marzo de 2004. Muchos llevaron ese material. También vimos un video – Memoria del Sínodo.

9.- El que llega a nuestra Diócesis es bueno que sepa que hubo un Sínodo de la Iglesia en Río Negro.

10.- ¿Qué intentó hacer el P.O. Miguel E. Hesayne?. No trajo un esquema. Trajo la realidad. La leyo. Incluyó las distancias en todo sentido. Intentó que se “lea” el trabajo del Espíritu Santo en la Iglesia.

11.- Las tres prioridades de la Diócesis de San Carlos de Bariloche (Primer Anuncio, Pastoral Familiar y Pastoral Social), al igual que los Encuentros Diocesanos (dos por año desde 1999, hasta ahora); intentan estar en esta línea.

Hoy, la “Exhortación Post-Sinodal” y “Navega Mar Adentro” (Obispos Argentinos 2003) deberían estar muy presentes en la Pastoral de la Diócesis. Por eso exhorto a que estos dos documentos iluminen mucho nuestros planes, proyectos y actividades.

 

Hace algunos días me he reunido con una laica de Bariloche, que participó del Sínodo, (Graciela Belli), en orden a juntarnos con quienes han vivido el Sínodo y viven en nuestra Diócesis; y a dejar estas preguntas para quienes deseen compartir:

1.- El Sínodo ¿en qué cambió mi vida? ¿Cómo cambió mi vida?

2.- ¿Qué transformaciones se vivieron en Río Negro fruto de las reflexiones y propuestas sinodales?

3.- El Espíritu Sinodal era ambicioso, no solo hacia el interior de la Iglesia, sino con la idea de que el Evangelio penetre en el mundo.

Ejemplos de cómo en esos años la Iglesia se insertó en lo político y social,  con una voz que era respetada y, a su vez, cuestionada:

-         Tierra

-         Una oveja para mi hermano

-         Un techo para mi hermano

-         Migrantes e Indígenas

-         Acompañamiento en reclamos sociales

-         Derechos humanos

La Iglesia era una presencia permanente y una voz buscada.

¿Cómo vivimos estos temas, hoy?

4.-  La presencia de los pobres como una “entidad” distinta. Los pobres como pobres. Los pobres como fruto de la injusticia. Su protagonismo. Se dio el intento de que -desde ellos- se podría transformar la realidad.

 

 

Queridos amigos de la Diócesis:

 

Los bendigo a todos con el deseo de que lo que han dejado en nuestras manos no sea un simple legado histórico, sino un desafío en el que “desde los pobres a todos”, evangelicemos formando comunidades orantes, celebrativas, fraternas y misioneras.