VIVENCIAS EN EL MARCO DEL

Xº Congreso Eucarístico Nacional 

Quería aprovechar este momento para compartir sensaciones, vivencias, experiencias de comiunión. Algunas cositas chiquitas en el texto, pero tan valiosas como factibles de sensibilizar hasta las piedras...

En este momento, gente de todos lados, del Oriente y del poniente, se dirigen hacia el altar porque en una hora, más o menos, se celebrará la misa. No es una masa,son grupos de hermanos que creen en un mismo Dios y quieren experimentar a un Dios que se da.

Ayer nos tocó ver la interminable cola de por lo menos media hora, de la procesión de los seminaristas, diáconos, sacerdotes, obispos y arzobispos. Realmente conmovedor ver a los jóvenes sonrientes, a los curas viejitos emocionados o saludando con su mano al pueblo de Dios mientras caminaban por la pasarela que medía cientos de metros...
Antes, la Virgen de Itatí: Único... La majestuosidad de la Madre que camina entre sus hijos imponiendo la admiración, ternura, amor... ante su Presencia...

Miles, tantos que ni sé, dicen que esperaban 250.000...

En el colectivo de línea, cada uno que subía era un hermano al que había que ayudar a llegar a su centro de trabajo, o un hermano al que había que ayudarle con la cartera, o darle el asiento, o ayudarlo a que el chofer escuche que pare en la esquina... Una verdadera experiencia del Reino presente entre nosotros...

Y algo realmente grande: Nosotros, como diócesis, teníamos 56 cupos, elñ resto eran peregrinos que debían buscarse solos el alojamiento. De Medalla iban 9 peregrinos y todos fueron recibidos en casas de familias. Una de ellas, compró tres camas, pagando en cuotas desde hace dos años y cortando el teléfono para poder hacer frente al gasto. Otros, compraron sábanas
nuevas, toallones... Otros se levantaron a las cuatro de la mañana del martes, por si llegábamos antes, otros nos eperaron a pleno sol con 34 grados de temperatura durante 5 horas, en la ruta... otros, changuitos, se levantaron a festejar con sus saltitos, que llegaba gente a sus casas... otros construyeron un tinglado para atendernos mejor, otros hicieron divisiones en una galería para armar habitaciones... Todo eso para nosotros... Pero lo más llamativo es que no se trata ni siquiera de gente de clase media (salvo el del tinglado). Son todos pobres, pero pobre en serio,
como los que vemos en nuestros barrios marginales en Bariloche, tipo Arrayanes, San Francisco en sus sectores más humildes...
Los servidores se ofrecen a acompañarte adonde tengas que ir...

Todas esas cosas que hacen que se respire a Cristo, presente en nosotros...
Todos, todos, están haciendo del servicio un oficio de amor... Es
Impresionante...

Silvia Lavayén