LA PALABRA DEL CONSEJO PASTORAL DIOCESANO
Reflexiones en el Consejo Pastoral Diocesano
(del 1 de Septiembre de 2007)
a partir de las conclusiones de la realidad social y eclesial
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I.- Situaciones Pastorales que queremos afrontar
- Se percibe a la Iglesia como una mera Institución - Hay poco sentido de lo comunitario (muchos hasta no quieren tener relación de vecindad o cercanía). - La misma vida familiar, carece de capacidad de convivencia y de relaciones cálidas. |
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2.- Problema del Lenguaje Eclesiástico:
La Iglesia con su larga tradición, ha generado su propio lenguaje, signos y gestos (muchas veces incomprensibles). Al mismo tiempo en la actual sociedad hay un nuevo lenguaje que se desencadena de una mentalidad (individualismo, liberalismo, pragmatismo, interés económico, moral subjetiva, perdida del sentido del “otro”, privatización de la fe, fe o moral hecha a medida, etc…).
Frente a esto es fundamental que el único primer anuncio y la única evangelización tendría que pasar por el testimonio (personal y comunitario), por la fraternidad y por la solidaridad con los pobres.
3.- Revalorización de la Religiosidad Popular (N.M.A. 33 y 76)
Es expresión de una manera de ser y de vivir la relación con Dios. La evangelización y la misión debe tener en cuenta al pueblo: su mentalidad, su ritmo, sus modos. Evangelizar no es trasmitir la cultura eclesiástica, sino hacer posible que el pueblo se encuentre con el Dios que nos manifestó Jesús.
Es la cultura popular la que debe mirarse, la que no es racionalista, ni discusiva. Se expresa en gestos, signos y símbolos. Está hecha de sentimientos, de intuiciones, de percepciones.
II.- Frente a todo esto y a partir de lo reflexionado en la Diócesis…
Sintetizo en tres palabras: Biblia, Misión, Familia.
1.- Biblia: no tanto como libros de doctrina y enseñanza, sino como testimonio de cómo camina Dios con su pueblo.
La Biblia es una Historia de Salvación.
Nos ayuda a tomar conciencia de que somos el Pueblo de Dios, que camina en esta tierra asumiendo la realidad con sus señales de muerte, para transformarla en señales de vida.
Por tanto, transformar la sociedad hacia el Reino.
Todo esto desde “los pequeños sectores” (parajes, barrios) y la familia.
Ayudarnos a sectorizar la Parroquia en su estructura como dice Aparecida al hablar de los “pequeños sectores de vida”.
2.- Misión: Actitud de “salir”. Para anunciar el Evangelio y el Reino donde vive la gente. No tanto en las sedes.
Recordar que Dios está antes que el misionero. La gente, con su historia, siente la presencia de Dios.
Todo esto, como cuando los discípulos anunciaban que “el Reino de Dios está cerca”.
Cuando se descubre la presencia de Dios, celebramos y sentimos que somos el Pueblo de Dios donde cada uno lo vibra desde su lugar de vida.
El proyecto de Dios en la Biblia es que todos tengan vida en abundancia, y no religión como ritos (únicamente). Lo importante es el proyecto de vida.
3.- Familia: Es el lugar y es el “espíritu”. La dignidad de ser hijos/as de Dios se vive en Familia. Allí se dá el respeto de ser hermanos.
Ese es el rasgo o espíritu de ser familia, y no una empresa, un club, una institución.
Partir de la familia es partir del lugar de nuestra vida diaria
La familia es una punto de partida, allí nadie está excluido. La familia es una experiencia de convivencia entre generaciones.
III.- Mi propuesta de Obispo para toda la Diócesis:
Que se estudie y reflexione la posibilidad de llevar adelante, como Diócesis, una Misión Bíblica Familiar.
Para que llegue a todos la Buena Noticia (y recién después los criterios de la Iglesia).
Para que vivamos como Pueblo de Dios: que la Biblia sea la orientación de fuerza y esperanza.
Para ver la realidad con los ojos de la Fe.
Preparando agentes pastorales y creciendo en el Método de Lectura Orante.
+ Fernando Carlos Maletti
Obispo de San Carlos de Bariloche
Río Negro